A.M.D.G.

Era Caín, el hombre. Era Lilith, la mujer. Ambos eran depravados, insanos, perversos. Pero ellos sobrevivieron a todo. Habían inventado al dios que adoraban los demás. Eran los Sumos sacerdotes de un culto satánico vestido de piedad, coronado por la exaltación del dolor, ungido de la debilidad y la desdicha, alimentado por el miedo. Los […]

¡Agoniza!

Con el rostro desnudo de alegría y la paz arrancada a borbotones; con el cuero del alma hecho jirones, la conciencia acomete un nuevo día. Acogido al derecho de ordalía, no se exime el afán de sus funciones blandiendo, al sucumbir, preciados dones aunque el mal lo alancee a sangre fría. ¿Dónde está la virtud […]