ya estoy aquí
el vuelo lo llevo flo!!
me quedo aquí

Sueño que vuelo libre por ese mar infinito…

Sueño que vuelo, libre por ese mar infinito azulado llamado cielo.
Sueño que corro sin cansarme por caminos ocultos.
Sueño con extraviarme en lugares inexplorados.
Sueño con perderme entre tus abrazos.
Sueño con probar tus labios cada día.
Sueño con mirarte infinitamente, descubriendo cada parte de ti como si fuera la primera vez.
Sueño con tumbarme a tu lado y sentir tus latidos, acompasando mi respiración con ellos.
Sueño no despertar nunca de mi ensueño.

Desde sus ojos comienzo
Un vuelo a oscuras…
como con pasos de ciego
llenos de incertidumbre
y el alma llena de esperanza
Comienzo el vuelo…
Sin saber que sucederá

Alas decapitadas,
Vuelos en el silencio
Y viento
Desangrado.

Llueve silencio,
intocable silencio…
frente a frente
la campana sonora
y un ángel anecoico.

AHASVERO

Cuidado con la peineta, el vuelo será muy rápido!

DEBORAH

pues acomódese y a disfrutar del vuelo sin motor

DESEO

Encadenadas
al vuelo de tu voz,
nacen mis alas.

DIÁLOGO DE SOLEDADES

—Viento limpio, viento frío
—Olor de la resina y de la jara
—Viento tranquilo, puro viento
—Un camino
—Al borde de esta cresta
—El polvo serpentea
—El efímero vuelo de un insecto
—Bajo la eterna luz de las estrellas
—Bajo la sombra fresca de los pinos
—Se despliega brumosa la mirada
—Perfume de tomillo, aroma de romero, olor a salvia
—Bebamos este vino a la salud de todos los amantes
—Volemos hasta el mar
—Que el sol nos queme
—Amante solícita y hermosa
—Una casa que mire al mar en este monte
—Dejemos que el agua nos arrulle, dulce mente.
—Cuerpo mío, en él quiero tenderme.

ATARDECER

Atardecer en la Playa de los Muertos:
el cielo se ruboriza con un vuelo de gaviotas
mientras hacemos el amor tendidos en la arena.

Trino

El trino es expiar de vuelo.

Demasiado cruel

Es demasiado tarde, la noche es larga. Es demasiado noche, el día es muy oscuro. Es demasiado negro, la vida es un momento tan corto como el vuelo de un muro. Personas y secretos mueren en la calle y nadie los entierra. En Dublín, en Madrid, en la plaza Victoria, en el metro, en las aceras. El cielo de esta noche es la mirada de un ciego. No hay estrellas, ni luces, ni siquiera hay sirenas. La desesperación encoge mi alma y un ángel exterminador pasa por la calle Desengaño y tuerce por la esquina de Ballesta… Se acerca a esta calle de risa, de mentira… Es demasiado cruel, es demasiado cruel…!

ÁGUILA

(por Paco Pepe)

Que remonte su vuelo, que te lleve
tu latido de águila a la altura;
yo que intento volar en esta oscura
noche, te siento cerca, eterno, leve.

Firme es tu voz de estrella, y es de nieve
tu respirar del alma !Qué segura
tu soledad! ¡Qué fiel cabalgadura
para mi azul jinete, lento y breve!

Vuela, conquista el aire y lleva el pecho
de la ansiedad celeste en la mirada
siembra de luz la tierra a cada trecho.

Vuela, Invencible amigo, y sé la espada
para la oscura sed; rómpete el lecho,
se corazón, se estrella, se morada.

(con cariño, feliz cumpleaños)

CONDENADO

Te desprecio, claro que te desprecio. No hay situación en la que no lo haga. En las marismas, en el rápido, sobre las corregüelas, en los aperos… En todos sitios cultivo bien esa visión que ahora me ciega, en efecto, por mis jodidas impaciencias. Ahora, más bien te arrojaba lejos de ellas. Como un maniático por haberle sacado de la cama con tu arte y tu tecnología. Pero ella fue más frívola que tú. Eres más bendito entre las murallas que entonces. Esas murallas que tu hermana, con gesto infernal, había decorado con cristos antes de concluir su inocente obra. Ahora asoma con gesto astuto pero enternecida por la riqueza, por la juventud. No finjamos más bendiciones. La maldad es horrible. Basta de cánticos. Ahora la detendríamos mientras cantaba salvaje. En cada vuelo seré un hombre más experimentado, de algo habría de servirme decorar mi pupila de lágrimas.

RAYO

El
rayo
cae
como
el
vuelo
picado
de
una
mariposa
eléctrica.

Cuando Mary Quant hizo reaparecer en el universo…

Cuando Mary Quant hizo reaparecer en el universo de la moda la minifalda, provocando en la pacata sociedad occidental contemporánea un escandaloso revuelo ético, recordé de nuevo mi primer encuentro con Venus. ¡Qué moral tan diferente a aquella que vivíamos entonces en el Olimpo!

EL BOTONES

El cartel rezaba: Mr. WikiSysop. Administrador general. Y nadie se atrevía a cruzar la puerta.
…

2004

27 de mayo

12:43

Alto secreto: Por favor, señor Jucao, hágame llegar sus comentarios con este membrete cuando las circunstancias así lo requieran para nuestros propósitos. –WikiSysop.

12:58

Estimado señor Juaco, me gustaría comentarle que se ha producido un apagón en la sección 59. Hemos tenido que repartir velas entre los clientes. Afortunadamente ya se ha solucionado el problema, sin embargo, le rogaría pusiera más atención en la vigilancia del sistema, ya que esto no hubiera ocurrido si usted mismo lo hubiera previsto en su libro de protocolo. Espero que el vuelo le resulte agradable a usted también. Mientras tanto, espero que la nave aguante, tal y como usted prometió.–WikiSysop.

Alto secreto: No es fácil mantener la ilusión de los clientes de que se encuentran en el balneario, sobre todo porque, como usted sabe, esta nave tiene sus días contados. No, no se alarme: como le prometí la nave aguantará aunque en ello me vaya la vida. Siento mucho el error cometido, pero en estas condiciones cada vez resulta más difícil mantener el engaño.–Jucao, Intendente mayor.

13:06

Yo no se por qué alguien se atreve a emularme y suplantarme descaradamente, pero empiezo a pensar que existen motivos ocultos, nada honorables… Continuaré mi investigación hasta descrubir al suplantador. Tendréis noticias mías en la Portada de la revista Mw, con su truculencia habitual, o en la sección de Actualidad, si todo sale bien. Esto no puede quedar así. La impunidad no es algo que yo tolere.–WikiSysop.

13:44

Alto secreto: Estimado señor, agradezco su sinceridad y en lo que de mí dependa haré todo lo que esté en mi mano para mantenerle motivado.–WikiSysop.

13:55

Estimado señor, hágame saber todo lo que ocurra y que pueda comprometer nuestra misión. Yo por mi parte así lo haré con usted.–WikiSysop.

Entendido. Gracias. –Jucao.

14:18

Estimado señor, haga trasladar inmediatamente a todos los clientes a sus respectivas estancias. Los últimos acontecimientos así lo exigen. Por mi parte le hago llegar el somnifero necesario para la tarea. Volveremos a poner en marcha el balneario cuando el caso Ani Cooper se haya olvidado. Mientras tanto aprovecharemos para poner un poco de orden aquí.–WikiSysop.

Señor, lo que me pide está fuera de mi capacidad en este momento, yo no puedo hacerlo sólo con la celeridad que exige el caso. Ruego su colaboración o esto será un desastre.–Jucao, Intendente mayor.

14:24

Está bien, dígame donde quedamos y le echaré una mano.–WikiSysop.

Cita: Señor, le espero en la trampilla del transbordador, así ganaremos tiempo. No se demore.–Jucao.

Alto secreto: Se me olvidó comentarle que he descubierto que los víveres escasean cada vez más. Esto no deben saberlo los clientes. Es por ello que le envío este mensaje con el Alto Secreto que acordamos.–Jucao, Intendente mayor.

…

– ¡Le he dicho una y mil veces que no pase sin llamar! – gritó exasperado Mr. Wiki Sysop, el administrador general.
– Lo siento – dijo tímidamente Jucao, y desapareció inmediatamente tras los cristales. La secretaria mirando por encima de las gafas también le dió la razón.
– El administrador tiene muy mal humor hoy, no te acerques a él.
– Estoy de acuerdo.
– Eso es cierto el otro día casi me ladra -dijo también el botones.

Dánae

Para colmo de mis desdichas, una vez en la habitación, Dánae no siempre se mostraba tan solícita como mi imaginación y mis deseos lo pergeñaban. Un día, cuando acababa de caer el sol, escalé la alta torre que me separaba de las placenteras victorias del amor, no sin hartos peligros. Con su amplio vestido de vuelo, ella estaba afortunadamente allí, y su corsé o justillo -como entonces le llamaban- elevaba sus erguidos, indomables y danaides senos. Mi inocente corazón trepidaba ansioso por acariciarlos cuando irrumpió la Damgalnunna en su ya, por fin, mancillada habitación para hacer su aún inmaculada cama. Imaginaos entonces mi azaroso rubor y patetismo tratando de ocultar lo que es más evidente que el sol de mediodía.

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