Eramos un desastre Sin embargo eras mi desastre…

Eramos un desastre. Sin embargo, eras mi desastre, mi hermoso caos, eras mío y ese camino a tu lado lo llevé con dignidad, honestidad, entrega y amor. Eramos como la noche y el día, como el cazador y el lobo, en franca rebeldía de este amor que nos construía y nos daba miedo, una clase de miedo distinta a la de los demás. A veces la perfección atemoriza, porque no quieres perderla.

Dejarse llevar

No hay que dejarse llevar sólo por el corazón, por sus arritmias y cardiopatías, también hay que dejarse llevar por el instinto del instante. Sin embargo, los impulsos eléctricos que llegan al corazón puede estar duplicados, uno va por la autovía y otro por la vía de servicio. El corazón se vuelve loco. ¿A que impulso le hace caso? El que va por la vía de servicio, llega antes en los atascos, pero es más débil, llega insuficiente impulso. El que va por la autovía es fuerte pero lento. ¿Qué aconseja Tráfico en estos casos?

Lo cortés no quita lo valiente ni ser educado es muestra de debilidad. Sin embargo, muchos y muchas opinan justo lo contrario.

KUBLAI KHAN

En el perímetro circundante se me ha instalado un aquelarre. No un aquelarre cualquiera. Es evidente. No puedo traspasar el círculo y algo me impele a girar sobre mis piernas como un derviche. Su satánico ritual me está convirtiendo en un consumado giróvago. Ya empiezo a entrar en trance místico. Y eso no es lo peor. Dejando aparte vómitos y náuseas, que ya llevan un tiempo rondando por todos los rincones a los que llega mi escaso aliento, lo más grave, hasta ahora, es el reguero de muertos que salen de mi rijoso bálano. Muertos irreconocibles que van quedando esparcidos formando elipses, círculos, parabólicas curvas, sinuosos e intrincados alfabetos, todos ellos parecidos a egos demediados, a los que yo llamo los kublaikhanes de Ballesta y Montera.
No son malas, empero, estas brujas. De hecho yo las calificaría de magníficas, citéreas, vestales. Desde luego es indudable que saben como mantener el verecundo fuego de la pasión. Bien es verdad que comparadas con las miríficas prostitutas chinas resultan algo plúmbeas e incluso frígidas pero, en cualquier caso, no le dejan a uno gélido. Y siempre están ahí, guardando las esquinas de las calles, ingrávidas y estuosas. Si estas hetairas supieran mantener una conversación inteligente y divertida serían también sencillamente perfectas. ¡Cómo añoro, sin embargo, a mis amadas concubinas y maestras de las geishas!

HERMAN GOERING

Naturalmente, la gente corriente no quiere la guerra. Ni en Rusia, ni en Inglaterra, ni tampoco en Alemania. Esto es comprensible. Sin embargo, después de todo, son los líderes del país los que determinan la política y se trata simplemente de hacer que la población la acepte, ya se trate de una democracia parlamentaria, una dictadura fascista o una comunista.
Se puede hacer siempre que el pueblo siga a sus líderes. Es fácil. Todo lo que hay que hacer es hacerles creer que están siendo atacados y denunciar a los partidarios de la paz por su falta de patriotismo y su irresponsabilidad al exponer al país a un peligro. Esto funciona igual en cada país.

(HERMAN GOERING. Número dos del régimen nazi.)

Para mí, ninguna mujer es una “golfa”, salvo la hembra del golfo, sin embargo todas tienen algo de “elfa”.

Si tiene usted un purasangre de carreras y…

Si tiene usted un purasangre de carreras y lo ata a una noria, quizá tire tan bien como un burro, pero, en cualquier caso, siempre será un buen despilfarro por el que se le juzgará mal. Sin embargo, si tiene usted un burro y logra hacerlo correr en cualquier hipódromo, quedará el último, ¿qué esperaba?, pero nunca será tan grande el ridículo como la celebridad que implica semejante majadería.
Por eso, la cuestión no es lo que tengas, sino lo que haces con ello.
Por eso, la cuestión no es lo que despilfarres, sino cómo lo hagas.
Por eso, la cuestión no es… que ya vale, cojones, que ya lo hemos cogido…

Mmm no sé que decir cuando mi boca esta cerrada,sin embargo por dentro te juro ! Estoy gritando!

“Mi nombre es como el de todas las…

“Mi nombre es como el de todas las cosas: sin principio ni fin, y sin embargo, sin aislarme de la totalidad por mi evolución distinta en ese conjunto infinito, las palabras más cercanas a nombrarme son NAHUI-OLIN”.

MAL DE ALZHEIMER, LOCURA SENIL

MAL DE ALZHEIMER, LOCURA SENIL

Fue conmovedor no recuerdo que día de la semana cuando estaba yo paseando por las publicaciones de amigos míos a los que admiro y de los que me agrada leer sus trabajos, una publicación en lo particular me impactó, ya que mi propia Mamá fue víctima del Mal de Alzheimer o como también denominan otros más insensibles: Locura Senil.

Culpo a mi memoria de no haber tomado nota ni del nombre del Bloguero ni el de la publicación, bueno….

Pero logre captar que una persona harta de el desorden que causaba alguien más en sus habitaciones coloca una cámara para grabar al responsable y su sorpresa es mayúscula al descubrir que era ella misma y ni siquiera tenía idea de lo que le estaba sucediendo.

Pues bien, o debiera al mismo tiempo decir Pues mal; yo lógicamente tengo herencia en mis genes desde no sé cuantas generaciones ha de parte de mis dos progenitores, siempre quise que dijeran las personas que me parecía a mi Papá y generalmente decían que me parecía a mi Mamá.

Llegué a llorar no porque no la quisiera a ella pero digo, yo era hombrecito y quería parecerme a él.

Descubrí con los años que no era cosa mala parecerme a ella, ella era bonita y yo digo que soy guapo, ella tenía muchas cualidades y características no del gusto de otros pero muy útiles para sus intereses propios que a mí me agradó y me convino heredar. Y entonces me conformaba yo con heredar a mi Papá con su gusto por la Poesía, su responsabilidad para el Trabajo, su gusto por la Cocina, su Gallardía al caminar, la dulzura mimosa con la que trataba a su esposa, y al final…..conforme.

La situación es que con el correr de los años, después de dos perdidas que estoy seguro afectaron a mi Mamá en todos los aspectos, primero su única hija, mi hermana María de los Ángeles y al poco tiempo mi Papá.

Yo no la atendí, fue mi hermano Juan con el apoyo de mi hija, Ale una de las hijas de él y desde luego Martha mi cuñada y al final de cuentas todos los cercanos, incluyendo a una sobrinita que apenas había comenzado a caminar hacia más o menos un año y hasta donde sé hasta un vecino con quien yo tuve un problema de manos nos ayudó. Sin embargo sí la vi aunque no en sus momentos más críticos pero me temo que de alguna forma los imagino por la descripción que recibí de ellos, ¡es increíble que haya yo deseado y pedido a mi Dios por medio de su Madre que por favor ya se la llevara!

Si me pasa, yo lo acepto, pero ojalá que no.

Bueno y ¿Qué le vamos a hacer?

Si contáramos los granos de arena que entre el viento y el mar le han robado a las rocas desde el día en que nacimos….desde luego que nos desgastamos, algunos somos más veces golpeados o tal vez somos de un material más frágil, o más fino o más corriente, ¡que sé yo!

Los lindos amaneceres y atardeceres de los que hemos disfrutado, los besos que hemos recibido y los que hemos dado….

Al final como siempre concluyo cuando tengo achaques de la….vamos a decir madurez:

La única manera de no tenerlos pues es morir joven y al final de cuentas ese es el problema de quien nos atienda o deje de hacerlo, se supone que nosotros no nos damos cuenta, ya veremos, ya veremos.

MESTIZO

Mucha gente del mundo, al igual que mis hijos, admira la cultura de la otra mitad de nuestros antepasados, los de América, en particular a los Aztecas, Mayas, Incas, Olmecas, Toltecas y Mexicas, pero sin lugar a dudas todos los que no mencioné tienen la misma importancia y reconocimiento por sí solos. Sin embargo cuando los documentales o artículos en revistas se refieren a estas Culturas hacen resaltar un supuesto salvajismo y brutalidad amén de Idolatría de las mismas.

Hoy Nuestros Países pertenecen a los bloques de: Economías en Desarrollo, Países Emergentes, Países del Tercer Mundo, y como no había de ser así, no solamente fueron avasallados nuestros antepasados, también nuestros Dioses; y es también cierto que somos hijos de una violación y abortamos a un mundo como Nueva Raza con todas las carencias, nuestras naciones no solamente fueron saqueadas sino que la riqueza y la educación pasaron a ser privilegio de unos cuantos, fuimos sus sirvientes por más de 300 años y eso causa traumas, cicatrices, tumores cancerígenos y sangrías en la autoestima de los individuos, los predispone a muchos al fracaso y a otros a la rebeldía . Sin embargo la única solución es que los que podemos intentemos cambiar esta realidad para bien.

Y esta reflexión viene cuando veo en mis hijos que todos ellos se rebelan ante las etiquetas que nos ponen dentro de nuestro País nuestros compatriotas de la clase privilegiada en el “Blog del diario vivir” a los Latino Americanos menos afortunados y desde luego no pocos de otras razas, en no pocas otras tierras cuando a la gente corriente nos llama: Nacos, indios, apestosos, chusma, indiada, pobretones, chuntaros, mojados, ilegales, plebe, etcétera, etcétera y etcétera; mientras que a otros les dan la mano.

Estoy completamente de acuerdo con ustedes hijos, la barbarie no es nuestra característica, tal vez nuestros antepasados los espantaron con sus rituales pero es que no eran menos salvajes que cualesquiera de las Potencias Colonizadoras o Conquistadoras del resto del mundo y de todos los tiempos; algunos de ellos en forma esporádica o repetitiva.

Podría yo pensar en La Gran Bretaña, Roma, Grecia, Macedonia, Mongolia, Francia, Persia, El Vaticano que dejó operar a “La Santa Inquisición” o acusaba de Herejes a los Científicos, Alemania, Japón, España, Estados Unidos, etc.,etc.,etc.

Allí queda.

Yo también soy un agujero negro que todo…

Yo también soy un agujero negro que todo lo devora; jamás es suficiente. El problema es que a mí no me arreglas con fotos de gatitos de ojos grandotes y un texto cutre montado en photoshop. No me arreglas con esas cartelinas de mierda en las que pones sólo aquello que te animas a decir. Es decir: TONTERÍAS QUE NO IMPORTAN LO MÁS MÍNIMO. Yo atiendo sólo a gente que dice verdades; aunque le avergüencen. Sobre todo, si le avergüenzan. La verdad más verdadera casi siempre da corte; por lo general, si no te avergüenzas al decirlo, pues igual mejor no lo digas porque, es más que seguro que ya algún otro cobarde lo ha dicho por ti, ¿sabes? No hagas que pierda mi tiempo en el eterno ciclo de la corrección política. Yo sólo leo cuando pone alguna verdad. Al resto intento no mirarlo para evitar el vomito vacío. ¿Has visto cuando una noche de taja has lanzado tanto fuera que ya dentro no tienes nada? ¿Qué ibas a expulsar a continuación? ¿La tripa? ¿Vas a volverte hacia el váter como un calcetín y regarlo todo de tu mierda y de tu sangre? Y sin embargo no puedes dejar de estar allí, hincado, abriendo la boca como un Alien y viendo recto hacia esa sopa burbujeante y amarilla y saturada de arroz con guindilla y mortadela. No gracias, ya paso de leer; no puedo ni quiero exponerme a tamaño acidulante.

No se te ocurra decirle a una chica que tiene los ojos bonitos, que tiene los ojos bonitos. Puedes decirle, sin embargo, que sueñas muy a menudo que te quedas tuerto.

Mañana me gustaría poder comer algo. Si me dieran a elegir, ese algo sería «milanesas con patatas fritas y huevos fritos, y de postre cheesecake, acompañados por una buena Coca-Cola que, a mi humilde juicio, es mucho más rica que la Pepsi»; sin embargo me conformo con llevarme algo a la boca. De todos modos, como en la vida no todo es dinero, también ayudaría tantísimo, si llovieran cartas al Departamento de Marketing de la Coca-Cola, diciéndoles «conozco a un escritor que me encanta y al que, creo, pronto alguna grande le publicará. Ese escritor va siempre de frente y con la verdad y sabe de qué habla; él ha dicho: “Coca-Cola es, a mi juicio, mucho más rica que la Pepsi“. Que si no os interesaría hacer de sponsor y obtener el link que ahora lleva a ningún sitio». Así, te digo, puedes hacerlo con cualquiera de las palabras que ya han sido escritas. Igual resulta ser que ellos acaban pagando por «publiciverdad» y, quién sabe, igual comienza aquí una manera nueva de ofrecer Publicidad, una que sirve para que personas apasionadas hagan realidad un sueño.

Siempre desee ser un espejo.

Siempre desee ser un espejo. Y, a mi modo, lo soy. Un mal espejo. Me temo que no será posible ser un espejo fiel. ¿Y cuál lo es? Ninguno. ¿Habrá algo más engañoso que un espejo? Y sin embargo, qué fiel a la vez. Los espejos están comprometidos consigo mismos. Te reflejan como les viene en gana. Y tienes que aguantarlos, sin resistencia, sin protestas. El problema es el espejo. El problema es el reflejo. Los infinitos reflejos que dan los espejos. ¿Cómo te vas a quedar con uno de ellos nada más? Tienes que ser infiel a los espejos.

Libros que encontré entre el polvo (4)

Terágenes Joccolo es uno de esos escritores que se desenvuelve con arte entre el lirismo benemérito y la sensualidad ectoplasmática del horror vacui. De su más desconocida obra es testigo todo el mundo académico y parte del diplomático. Hay, sin embargo, en Torrebruni —su más paradigmática y conseguida novela, la cual expresa con inusitada fuerza, a través de las más extravagantes situaciones, el valor universal de la aprehensión subliminal— una templada epicidad y una rectitud trágico-cómica, no interferidas por el disgusto del lector de amplia gama, que se deja embaucar hasta el barroquismo esdrújulo.

INT. CASA DE MONTAÑA. DÍA

Estoy sentada y pienso que estoy sentada en la casa que me verá morir mientras contemplo la montaña desde esta nave de botones. La casa que sabe el lugar exacto donde caeré, donde está señalado mi destino final. Pregunto a todos los rincones de la casa dónde será el fatídico desenlace, pero no me responden. Sé que será aquí en la casa doce de la calle más ancha de este desvencijado pueblo, en esta inhóspita región perdida y olvidada de todos, menos de la muerte, llamada Thule. Y sin embargo no sé dónde me espera esa pendeja, en qué estancia, en qué metro cuadrado de esta casa, que me verá morir, mientras contemplo la montaña, me espera esa irrevocable sentencia, de la que únicamente sé que se cumplirá en esta casa, quizás mientras estoy sentada y pienso que estoy sentada en la casa que me verá morir, contemplando la montaña de salvación desde esta nave de botones.

CONDENADO

No es feliz. Es manifiesto. Sin embargo, mientras hurga en el laberinto carnal de su herida, no ha dejado de comer. Oigo el ritmo al que engulle. Esa visión me transporta a una engañosa melodía de mi infancia en clave de sonora bofetada. De principio, un té rojo, dice. Abro la puerta y él pierde el sentido. Es joven, alguien para quien la sorpresa continúa siendo el frío de la tormenta en el mar. Aprende, le digo.

SERPA

DIARIO DE UNA VIDA DILAPIDADA CRUZANDO PASOS DE CEBRA

El primer paso fue esencial.

Yo vivía en un sórdido mundo de hojas de lata herrumbrosas. Sin embargo yo sólo era una bola de un nuevo material plástico desechado de un experimento químico por ser indeformable…

Ur

Tan lejana en el tiempo como en la distancia estaba la bella ciudad de Ur. Sin embargo, largas caravanas se encaminaban todo el año hacia ella para contemplar su inigualable belleza.

Tumbacuartillos y Calamocanos 3

[Nota: léase con acento argentino]
A pesar de las apariencias los Calamocanos eran unos trabajadores incansables y en otras épocas incluso unos guerreros consumados. Según decía el más anciano de todos, el abuelo Cabeto Piernas Largas, cuando se acabó el negocio de las salazones tuvieron que dedicarse a la piratería y fue entonces cuando comenzaron los problemas.
Al parecer los Calamocanos, más conocidos en la zona como los Narices Rojas, habían mantenido auténticas guerras con sus vecinos los Tumbacuartillos -también conocidos con el apodo de Cubas de Cóctel- por el dominio de los barcos toneleros que transportaban los preciados líquidos de la felicidad. Según cuenta Cabeto, estas guerras fueron muy frecuentes, especialmente cuando escaseaba el número de estos barcos que, alertados por los escarceos de los bucaneros, daban un gran rodeo para no tener que acercarse al Cabo de Baco, como era conocida la franja de tierra donde estas dos razas de energúmenos, Tumbacuartillos y Calamocanos, habitaban.
Piernas Largas, que había conseguido escapar más de una vez de la furia de sus contrincantes, contaba orgulloso como se acabó solucionando el problema de estas sangrientas correrías. A partir de la tregua del coñac se tomó la decisión de atacar a los barcos de forma conjunta y llegar a una solución en el reparto del botín. Calamocanos y Tumbacuartillos se repartirían la mercancía por un método más racional y civilizado. Cada uno debía colgarse de los pies en un mástil del barco de forma que, agarrando la cuerda con sus propias manos, puediese ir soltando a medida que el líquido de un tonel colocado debajo amenguase con los sorbos, y de esta forma, trasegar hasta ahogar al diablo. Al final , el que no cediera al tonel de líquido, ese sería el ganador de la pacífica contienda, teniendo derecho a quedarse con el resto de los licores de la bodega.
Puede fácilmente imaginarse que, con tal método, más de uno ahogó sus cuitas para siempre con las buchadas en el aguardiente de caña, la sidra, el tequila, el whisky, el vodka, el anís, la chicha, la ginebra, el coñac, la mistela, la cerveza, el pacharán, el chacolí, el bourbon, el resoli, el ron, el colonche, el mezcal, el kirsch, el vino de nipa, el de coco, el de uva, el de arroz, el de quina, el sake, la grappa, la absenta, el poche, el vermut, el ojén, el ajenjo, el champán, el pisco, el pulque y otras bebidas dulces, secas o semisecas.
Debidos a esta civilizada costumbre, y que sin duda introdujo cierta paz en la costa, en esta época eran muy frecuentes los entierros que se clasificaban según el mérito y bebida del finado. Tras la revuelta de los amotinados de la cuba esta costumbre también desapareció, sin embargo, aún hoy se conservan los concursos de colgados, si bien, el botín es más exiguo reduciéndose a no pagar lo consumido…

Tumbacuartillos y Calamocanos 1

[Nota: léase con acento italiano]
A doscientos metros de la cotelpiteca vi un conejo amarillo dispuesto a saltar por encima de los castañeros. A poco se estrella con Abradobro el Pócimas que, agarrándolo por los pelos, no pudo mantener el equilibrio y fue a dar con los huesos sobre el asador de castañas. A punto estuvo de asarse junto con el conejo, sin embargo, fue recogido por los castañeros como si de un pelele se tratase. Parecían en esta situación una representación de títeres con efectos especiales de humo y hollín, polvo y cacerolas. Tras el intento vino una pelea con Urcos que fracasó estrepitosamente. Abradobro cobró fuerzas. Era asombroso como Lombroso gateando en su cerebro de mosquito se lo midió como a un criminal. Si no llega a ser por el felino de Manuel el Gato, que también intervino para amargura de su querida esposa gata. La gata consorte estaba ciega esa noche y no pudo levantar su barriga de la mesa cuando se le estrelló una lata de dos kilos de tomate pelado de Saeprasa encima de la cocorota. Para colmo de las desdichas el tabernero Conderoti, que estaba auscultando un tonel de vino recién traído de Calabria, a punto estuvo de tragárselo de un solo sorbo él solito al tratar de evitar la caída de la lata sobre su hombro. El tabernero Conde dijo amargamente, con la teatralidad que caracteriza a los calabreses:

—!Mamma mía, qu’estropichio!

Y de repente todo el mundo quedó completamente quieto y en silencio, contemplando al tabernero con la sogalina en la mano y el auscultador en la oreja, como si hubiese pronunciado la palabras mágicas que detienen una caja de música completamente loca.
El puerto a estas alturas más parecía un volcán que un geiser y sólo cuando sonó la sirena de “Il Vicoratto” empezó de nuevo el rítmico bullicio habitual de sus habitantes.

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