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  • VIVA el 1511809051 Permalink |  

    Pensamient pur 

    Mi 144 sentios estan alerta en las 12 dimensions de est hiperverso Extranament no percibo na por ningu de ellos Esto es mu inquietant pa mi Al menos deberia sentime, senti mi cuerpo, pero solo pienso, sin capta na en asoluto Mi pensamient esta desconestao de to, sin ningu materia ni energia en la que esta ocupao He perdio to contato con la realida Soy pensamient pur Que narice es est? Estoy muert? Desde luego, se parece bastant a esta muert Mi imaginacio tamie esta resentia, pues ni con un gran esfuerz logro visualiza na Esta logic vacua y sin contenio no me produce ningu tip de sentimient Hasta lo recuerdo son dificile de recupera sin el apoyo de mi sentios Es como si estuvieran borraos, lejanos, indefinios y sin forma Este espaciotiempo anecóic es desesperant, enloqueceor

     
  • VIVA el 1495018449 Permalink |  

    VISITANDO A PINOCHO 

    Otra de la imágenes que me vienen a la mente cuando pienso en mi abuelo Eugenio fue un día que me llevó con él a ver a un amigo suyo. EL HOMBRE DEL OJO “PACHUCHAO”

     
  • VIVA el 1494498855 Permalink |  

    MI EPOPEYA RÚSTICA 

    Nací a las 12 de la noche de un 29 de marzo de 1964, en el oratorio de la Casa grande o Casa de los Manrique. Un oratorio o capilla de la casa solariega de Rodrigo Manrique, en la que su hijo, Jorge, vivió su feliz luna de miel, y que en mi época había sido mancillado, convirtiéndolo en el dormitorio principal de una parte de la casa, que ahora era una corrala de vecinos, de la que mi abuela materna era propietaria de una cuarta parte de la misma.
    Nací pues en un pueblo de La Mancha que había recibido sucesivamente el nombre de Belmontejo de la Sierra, Belmonte y finalmente Villa de Los Manrique o Villamanrique. Un pueblo que, en pleno siglo XX, aún permanecía en la Edad Media. En una época más degradada y mísera aún que aquella debido a los estragos de la postguerra española. En la más oscura y profunda España, católica, apostólica y romana, en un lugar de La Mancha, entre la Sierra de Alcaraz y Sierra Morena, de la que me acuerdo con más nubes que claros. Una tierra en donde los maquis y los bandoleros seguían siendo un tema de conversación habitual. En donde las historias de la guerra civil aún estaban vivas y no habían cicatrizado. En donde la pobreza y la roña eran aceptadas como lo más natural del mundo. Un mundo donde no era difícil encontrarse con quinquis, latoneros, familias de cíngaros ambulantes y gitanos sedentarios. Una tierra de paso, el natural entre Andalucía y la Mancha, llena de caminos polvorientos, de repoblación y despoblación, en la que también había “jaros” procedentes de Europa que Franco había traído para “repoblar” y hasta viejos bandoleros de Sierra Morena. En fin, una honrada y leal villa de la España franquista, a la que no llegó la guerra pero sí sus rencillas, enfrentamientos y consecuencias. Un lugar de paso, en el que nunca nadie ha querido permanecer durante mucho tiempo, un territorio sin raíces y sin historia. Un paso fronterizo durante siglos entre moros y cristianos. Una tierra periférica dejada de la mano de cualquiera que por allí pasase, incluidos Don Quijote y Santa Teresa. Una comarca de soles, vientos y piedras oxidados y olvidados, sin más novedades que las pasajeras y aventureras nubes.
    De mi familia paterna sé, según contaba mi padre, que procedía de Andalucía. El primer Alfaro que, según él, había llegado al pueblo era el llamado Abuelo Carbonero, un hombre, al parecer, listo y emprendedor que debió hacerse con una buena cantidad de tierras serranas, vírgenes y sin roturar, que mi familia paterna fue convirtiendo en olivares a lo largo de varias generaciones. Yo mismo me enorgullezco de haber participado junto con mi padre en esa epopeya familiar, en esa conversión de una sierra pedregosa, pobre y arisca en productivos y ordenados olivares, plantando, mano a mano con mi padre, 300 olivos, quizás los últimos 300 que se han plantado ya en la familia. Yo por lo menos no pienso plantar más. A los catorce años se acabó mi rural y bucólica epopeya. Yo también estaba allí de paso. De paso hacia ningún sitio.

     
  • VIVA el 1494326968 Permalink |  

    YO ME BAUTIZO 

    Un día, no recuerdo cuál, decidí bautizarme yo mismo. Estaba hastiado de que cualesquiera impresentables, empezando por mi padre, pudieran llamarme como les diese la gana a ellos. No señor. No quiero llamarme como los demás elijan, en muchos casos, y gracias al desgraciado nombre de bautismo que eligió mi padre, para burlarse de él, para deformarlo y ridiculizarlo. No señor, me niego a llevar esa cruz. Yo soy libre, puedo elegir, puedo bautizarme como a mi me de la gana. Desde entonces tengo el nombre de bautismo que yo me he dado. Y además todos los nombres que me apetezcan, cada día uno, si quiero. A la mierda, podéis llamarme como os de la gana, pero nunca sabréis el nombre con el que yo contestaré hoy. Es mi impostura frente al mundo, frente a todos vosotros.

     
  • VIVA el 1483612838 Permalink |  

    Soy malvado para que los Reyes me traigan… 

    Soy malvado para que los Reyes me traigan carbón a granel. ¡Hace un frío que pela!

     
  • Manuel Moreno el 1467665288 Permalink |  

    Los tatuajes convierten los cuerpos en tapias 

    Los tatuajes convierten los cuerpos en tapias.

     
  • mamissolteras el 1453901301 Permalink |  

    a veces pienso que me he perdido pero siempre he estado aqui, dentro de mi, casi como escondida…

     
  • VIVA el 1440701833 Permalink |  

    Veo la luna entre Dabih y Al Gheibi… 

    Veo la luna entre Dabih y Al Gheibi. Y pienso, algunos cuentan todas las estrellas pero nunca llegan a poseer ninguna. Eso es infinito.

     
  • VIVA el 1440579781 Permalink |  

    Oreo, pienso y miga.

     
  • palabrasalviento el 1435765831 Permalink |  

    A veces pienso que me expreso demasiado
    que mis pensamientos se expanden
    hasta vaciar ese mundo de grillos
    donde el silencio es noche del dia soleado.
    A veces pienso…que pienso demasiado.

    S.M.

     
    • Valas Rod el 1435773501 Permalink

      Pensar es gratuito (menos mal). La mente es curiosa, como dices, nunca deja de funcionar, y digo funcionar porque a veces se pone sola a pensar, aunque nos empeñemos en ir en sentido contrario, y ella vuelve y vuelve. ¿Que le vamos a hacer? Es así de caprichosa y, en el fondo, que magnífica compañera de silencios;) Enhorabuena por pensar y pensar. Un abrazo. ;)

    • santimog el 1435777352 Permalink

      Abrazos amigo Valas. Seguiremos pensando incluso en el silencio.

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