Se miraron de ventanilla a ventanilla en dos…

Se miraron de ventanilla a ventanilla en dos trenes que iban en dirección contraria, pero la fuerza del amor es tanta que de pronto los dos trenes comenzaron a correr en el mismo sentido.

¿Cuántas neuronas menos Y la acción de mirar…

¿Cuántas neuronas menos? Y la acción de mirar siempre al suelo buscando el hongo, y agacharse para comer la mierda, va produciendo, a la larga, una resignación ante todo, ya de por sí mal de nuestro pueblo. Andres Caicedo