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  • VIVA el 1494498855 Permalink |  

    MI EPOPEYA RÚSTICA 

    Nací a las 12 de la noche de un 29 de marzo de 1964, en el oratorio de la Casa grande o Casa de los Manrique. Un oratorio o capilla de la casa solariega de Rodrigo Manrique, en la que su hijo, Jorge, vivió su feliz luna de miel, y que en mi época había sido mancillado, convirtiéndolo en el dormitorio principal de una parte de la casa, que ahora era una corrala de vecinos, de la que mi abuela materna era propietaria de una cuarta parte de la misma.
    Nací pues en un pueblo de La Mancha que había recibido sucesivamente el nombre de Belmontejo de la Sierra, Belmonte y finalmente Villa de Los Manrique o Villamanrique. Un pueblo que, en pleno siglo XX, aún permanecía en la Edad Media. En una época más degradada y mísera aún que aquella debido a los estragos de la postguerra española. En la más oscura y profunda España, católica, apostólica y romana, en un lugar de La Mancha, entre la Sierra de Alcaraz y Sierra Morena, de la que me acuerdo con más nubes que claros. Una tierra en donde los maquis y los bandoleros seguían siendo un tema de conversación habitual. En donde las historias de la guerra civil aún estaban vivas y no habían cicatrizado. En donde la pobreza y la roña eran aceptadas como lo más natural del mundo. Un mundo donde no era difícil encontrarse con quinquis, latoneros, familias de cíngaros ambulantes y gitanos sedentarios. Una tierra de paso, el natural entre Andalucía y la Mancha, llena de caminos polvorientos, de repoblación y despoblación, en la que también había “jaros” procedentes de Europa que Franco había traído para “repoblar” y hasta viejos bandoleros de Sierra Morena. En fin, una honrada y leal villa de la España franquista, a la que no llegó la guerra pero sí sus rencillas, enfrentamientos y consecuencias. Un lugar de paso, en el que nunca nadie ha querido permanecer durante mucho tiempo, un territorio sin raíces y sin historia. Un paso fronterizo durante siglos entre moros y cristianos. Una tierra periférica dejada de la mano de cualquiera que por allí pasase, incluidos Don Quijote y Santa Teresa. Una comarca de soles, vientos y piedras oxidados y olvidados, sin más novedades que las pasajeras y aventureras nubes.
    De mi familia paterna sé, según contaba mi padre, que procedía de Andalucía. El primer Alfaro que, según él, había llegado al pueblo era el llamado Abuelo Carbonero, un hombre, al parecer, listo y emprendedor que debió hacerse con una buena cantidad de tierras serranas, vírgenes y sin roturar, que mi familia paterna fue convirtiendo en olivares a lo largo de varias generaciones. Yo mismo me enorgullezco de haber participado junto con mi padre en esa epopeya familiar, en esa conversión de una sierra pedregosa, pobre y arisca en productivos y ordenados olivares, plantando, mano a mano con mi padre, 300 olivos, quizás los últimos 300 que se han plantado ya en la familia. Yo por lo menos no pienso plantar más. A los catorce años se acabó mi rural y bucólica epopeya. Yo también estaba allí de paso. De paso hacia ningún sitio.

     
  • murimar el 1344625392 Permalink |  

    El antiguo calendario romano comenzaba en el mes… 

    El antiguo calendario romano comenzaba en el mes de marzo, Julio Cesar puso su nombre en el año 21 al mes quinto (Quinctilis) pasando a llamarse Iulios, julio para nosotros. Cuando llegó su sucesor Octavio Augusto hizo lo mismo cambiando el nombre del sexto mes (Sextilis), en el año 24 antes de nuestra era, desde entonces se llamó Augustus, agosto para nosotros. Ahora viene lo bueno, dar su nombre a Sextilis le pareció poco a Octavio ya que Iulius tenía 31 días, y Augustus, solo 29. Por esa razón, el emperador alteró la duración de varios meses, quitando y poniendo días, hasta lograr que su mes tuviera 31 días. Por eso, aún hoy, dos mil años después, julio y agosto tienen 31 días cada uno.

     
    • La Biblioteca del Fauno el 1344959047 Permalink

      Interesante.

    • La Biblioteca del Fauno el 1344959093 Permalink

      ¿Por qué Julio y Agosto tienen 31 días?

    • Antevasin el 1345018570 Permalink

      Esto es mucho leer tan temprano.

    • Santyago el 1345092755 Permalink

      Grandísimas e igualmente curiosas enseñanzas. Me encantan.

    • viva el 1345460146 Permalink

      ¡Gracias a los emperadores!

  • VIVA el 1194915829 Permalink |  

    No mires… 

    No mires
    este cardenal,
    ni las heridas
    de mi corazón.
    No mires
    las arrugas que han comenzado a tallarse
    alrededor de mis ojos,
    ni los cabellos blancos
    que crecen en mi cabeza.
    Mira tan sólo
    a mi alma…
    Mi alma
    que es la hierba de un nuevo marzo.

    MARAM AL-MASRI – CEREZA ROJA SOBRE LOSAS BLANCAS

     
  • VIVA el 1178371351 Permalink |
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    Aldous Huxley (1894-1963) 

    Brave New World (1932) …

     
    • Guzmán el 1183229353 Permalink

      Jiddu Krishnamurti y Aldous Huxley.

      A principios de febrero de 1938, K conoció al escritor inglés Gerald Heard, que residía en Hollywood y le había escrito solicitándole una entrevista. Heard fue invitado a Arya Vihara, donde pasó un día. «Parece un hombre muy agradable y tuvimos todos una interesante conversación. Está bien preparado en conocimientos científicos», fue el comentario de K. Heard había llegado a los EE.UU. en abril de 1937 con Aldous Huxley, la esposa belga de Huxley, María Nys, y el hijo de ambos, y todos habían recorrido en automóvil los Estados de la Unión hasta California. Huxley estaba ahora internado en un hospital con neumonía bronquial, pero envió con Heard un mensaje en el que expresaba lo mucho que le complacería conocer a K cuando volviera a su casa en Hollywood. En esa época, tanto Heard como Huxley eran discípulos del Swami Prabhavananda, Jefe de la Orden de Ramakrishna en Los Ángeles, cuyo ashram se conocía con el nombre de Centro Vedanta, porque la enseñanza se derivaba de las antiguas escrituras, los Vedas.

      No fue sino hasta mediados de abril que tuvo lugar el encuentro entre K y Huxley. K fue a verle acompañado de Rajagopal.

      Gerald Heard también estaba ahí [le decía K a Lady Emily el 9 de mayo]. Él nos agradó mucho a ambos. Por supuesto, Huxley es lo que se llama un intelectual, pero yo no creo que sea solamente eso. Hablamos acerca de casi todo la dificultad de la comunicación con tanta propaganda , cómo los seres humanos andan a tontas y a locas, lo difícil que es crear o formar un grupo sin intereses creados, el Yoga, etc. Tanto a Rajagopal como a mí, los dos nos gustaron mucho, y sería agradable continuar la amistad con ellos en el futuro. Huxley sufre de la vista, está ciego de un ojo y el otro está debilitado; recientemente estuvo muy enfermo. Vendrán con Mrs. Huxley a pasar el día aquí la semana próxima.

      Rajagopal se había ido cuando los Huxley vinieron había partido para Europa el 19 de abril pero Rosalind estaba. «Mr. y Mrs. Huxley y Mr. Heard vinieron el otro día para pasarlo aquí escribió a Lady Emily el 30 de mayo . Hablamos de las reuniones, los grupos, las comunidades, la disciplina. Ambos están muy bien informados y son intelectuales eminentes. Pienso que vieron algunos de los puntos que estuve explicando. Creo que vendrán de nuevo. Me agradan».

      Ese fue el comienzo de una íntima amistad con los Huxley. En noviembre de ese año Huxley comenzó un tratamiento para los ojos mediante ejercicios que introdujo el médico norteamericano W. H. Bates. (El Dr. Bates había colaborado con dos artículos para el Heraldo de la Estrella, en marzo y octubre de 1924). K mismo habría de practicar más adelante este tratamiento, no porque tuviera algún problema en la vista sino a fin de evitar el uso de anteojos cuando fuera envejeciendo. Como resultado de esto ahora puede, a los ochenta y seis años, leer perfectamente sin anteojos. Todavía sigue haciendo estos ejercicios por diez minutos al día.

      Cuando Christopher Isherwood vino a California en 1939, su amigo Gerald Heard lo presentó al Swami Prabhavananda, del cual pronto se convirtió en discípulo. La meditación sobre una palabra determinada o «mantra» era fundamental para la enseñanza que impartía el swami, y todos los días tenía lugar el «puja» en el pequeño templo contiguo al Centro Vedanta. Isherwood estaba dispuesto a postrarse ante el swami y quitar el polvo de sus zapatos. Heard también presentó a Isherwood a Huxley, pero la relación entre estos nunca fue fácil.

      El hecho de que ambos, Aldous y yo fuéramos oficialmente discípulos de Prabhavananda no fortaleció el vínculo entre nosotros hasta donde me hubiera interesado que lo hiciera [habría de escribir Isherwood]. Estaba empezando a darme cuenta de que Aldous y Prabhavananda eran temperamentalmente muy distintos. Prabhavananda era fuertemente devocional. Aldous se asemejaba mucho más a su amigo Krishnamurti, quien por entonces vivía en Ojai a unas dos horas de viaje de Los Ángeles. Krishnamurti exponía una filosofía de discriminación entre lo real y lo irreal; como hindú que ha roto con el hinduismo sentía repulsión por la religión y sus rituales. También desaprobaba grandemente la relación gurú discípulo. Según mi diario (julio 31) [l940], debo haberle dicho a Aldous al menos algo de las últimas instrucciones que me impartió Prabhavananda, y eso es lo que seguramente impulsó a Aldous a decirme que Krishnamurti nunca meditaba sobre «objetos» como flores de loto, luces, dioses y diosas y que incluso creía que hacer eso podía conducir a la demencia10.

      Aún cuando el swami afirmaba que Huxley había sido «iniciado» por él, parece ser que Huxley no hizo más que flirtear con la enseñanza de Ramakrishna, y en tal caso solamente antes de conocer a K. Hay pocas referencias a K en las cartas de María Huxley citadas por Sybille Bedford en su biografía de Aldous: «Él [K] es encantador, entretenido y tan sencillo. ¡Cómo debe sufrir cuando le tratan como a un profeta!» K se contaba entre sus amigos «más queridos»; no obstante María pudo escribir: «Ella [la actriz inglesa Iris Tree] vive cerca de nuestros amigos, el grupo Krishnamurti, y usted sabe el horror que los brahmines tienen a los perros. Pero ellos le perdonaban a Iris por traer los perros y subirlos al auto, donde dejaban rastros de olor y pelos blancos… K ha viajado por todas partes y habla todos los idiomas, lo cual es también agradable». Lejos de sentir horror por los perros, K los amaba, y aparte del inglés, en esa época sólo podía hablar francés.

      Cuando la sobrina de María Huxley, de veintiún años, vino a California en 1946, sentía timidez al tener que conversar con Aldous durante «aquellos maravillosos paseos de familia por las montañas mientras que con Krishnamurti experimentaba un alivio terrible al no tener que decir una sola palabra y sentirme completamente cómoda »11.

      K realmente nunca quiere conversar durante un paseo, a menos que sea sobre la naturaleza; la conversación le distrae y le impide observar todo cuanto le rodea, como le gusta hacerlo. Su memoria para los escenarios naturales es notablemente exacta. Refiriéndose a sí mismo en tercera persona, él ha descrito así sus paseos con Huxley:

      Él [Huxley] era un hombre extraordinario. Podía hablar de música moderna y clásica podía explicar con mucho detalle la ciencia y sus efectos en la civilización moderna y, desde luego, estaba muy familiarizado con la filosofía zen, vedanta y, naturalmente, el budismo. Pasear con él era una delicia. Acostumbraba discurrir sobre las flores que había al borde del camino y, aunque no podía ver bien, cada vez que en los cerros de California pasábamos junto a un animal, solía nombrarlo, y entonces se explayaba sobre la naturaleza destructiva de la civilización moderna con su violencia. Krishnamurti le ayudaba en ocasiones a cruzar un arroyo o un bache en el camino. Esos dos seres tenían una extraña relación el uno con el otro; afectuosa, considerada, y entre ellos parecía haber una comunicación no verbal. A menudo solían sentarse juntos sin pronunciar una palabra12.

      10 My Guru and his Disciple por Christopher Isherwood, p. 50 (Eyre Methuen, 1980).
      11 Bedford, II, 71 (Chatto & Windus, 1973).
      12 MS por K, 1976, Archivos de Krishnamurti, Brockwood Park.

      KRISHNAMURTI
      Los años de plenitud
      MARY LUTYENS
      Impreso por Romanyà/Valls
      Verdaguer, l. Capellades (Barcelona)

  • VIVA el 1173052893 Permalink |  

    Método de relajación infalible: un buen rebuzno.

     
  • VIVA el 1172707232 Permalink |
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    Marzo 

    La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.

     
  • VIVA el 1161625171 Permalink |
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    CARACOLA 

    La caracola es la fábrica de tornillos del mar.

     
    • miguel marzo el 1162063226 Permalink

      hola buenas, estoy visitando todos los bloggers de antonio iñigo, por ahora me quedo con el tuyo

      tus greguerias me parecen un impresionante ejercicio de imaginación, enhorabuena por tu literatura

    • Ahasvero el 1162202875 Permalink

      Gracias, Sr. Marzo, por su visita y comentario.

      Siento mucho no poder visitar su espacio pues la dirección que ha dejado da error. En cualquier caso si es de spaces.live creo que no podré comentarle, pues es necesario tener una cuenta con microsoft, algo que no me permite mi alergia a dicha marca.

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