Resultados de la búsqueda para: hombre Mostrar/Ocultar Comentarios | Atajos de teclado

  • VIVA el 1495018449 Permalink |  

    VISITANDO A PINOCHO 

    Otra de la imágenes que me vienen a la mente cuando pienso en mi abuelo Eugenio fue un día que me llevó con él a ver a un amigo suyo. EL HOMBRE DEL OJO “PACHUCHAO”

     
  • VIVA el 1495018443 Permalink |  

    EL HOMBRE DEL SACO EN LA NIEVE 

    Estoy convencido que era mi madre pero yo me llevé un susto tremendo. Me gustaba salir a la nieve siempre que podía, no importaba como, descalzo, en calzoncillos, no me importaba, yo no tenía frío.

     
  • VIVA el 1495018430 Permalink |  

    LOS VATES DEL PUEBLO 

    mi padre y un amigo suyo al que llamaban “El Poeta” eran de los pocos hombres de pueblo que eran aficionados a la poesía.

     
  • VIVA el 1495018257 Permalink |  

    SEGANDO COMO UN HOMBRE 

     
  • VIVA el 1494498855 Permalink |  

    MI EPOPEYA RÚSTICA 

    Nací a las 12 de la noche de un 29 de marzo de 1964, en el oratorio de la Casa grande o Casa de los Manrique. Un oratorio o capilla de la casa solariega de Rodrigo Manrique, en la que su hijo, Jorge, vivió su feliz luna de miel, y que en mi época había sido mancillado, convirtiéndolo en el dormitorio principal de una parte de la casa, que ahora era una corrala de vecinos, de la que mi abuela materna era propietaria de una cuarta parte de la misma.
    Nací pues en un pueblo de La Mancha que había recibido sucesivamente el nombre de Belmontejo de la Sierra, Belmonte y finalmente Villa de Los Manrique o Villamanrique. Un pueblo que, en pleno siglo XX, aún permanecía en la Edad Media. En una época más degradada y mísera aún que aquella debido a los estragos de la postguerra española. En la más oscura y profunda España, católica, apostólica y romana, en un lugar de La Mancha, entre la Sierra de Alcaraz y Sierra Morena, de la que me acuerdo con más nubes que claros. Una tierra en donde los maquis y los bandoleros seguían siendo un tema de conversación habitual. En donde las historias de la guerra civil aún estaban vivas y no habían cicatrizado. En donde la pobreza y la roña eran aceptadas como lo más natural del mundo. Un mundo donde no era difícil encontrarse con quinquis, latoneros, familias de cíngaros ambulantes y gitanos sedentarios. Una tierra de paso, el natural entre Andalucía y la Mancha, llena de caminos polvorientos, de repoblación y despoblación, en la que también había “jaros” procedentes de Europa que Franco había traído para “repoblar” y hasta viejos bandoleros de Sierra Morena. En fin, una honrada y leal villa de la España franquista, a la que no llegó la guerra pero sí sus rencillas, enfrentamientos y consecuencias. Un lugar de paso, en el que nunca nadie ha querido permanecer durante mucho tiempo, un territorio sin raíces y sin historia. Un paso fronterizo durante siglos entre moros y cristianos. Una tierra periférica dejada de la mano de cualquiera que por allí pasase, incluidos Don Quijote y Santa Teresa. Una comarca de soles, vientos y piedras oxidados y olvidados, sin más novedades que las pasajeras y aventureras nubes.
    De mi familia paterna sé, según contaba mi padre, que procedía de Andalucía. El primer Alfaro que, según él, había llegado al pueblo era el llamado Abuelo Carbonero, un hombre, al parecer, listo y emprendedor que debió hacerse con una buena cantidad de tierras serranas, vírgenes y sin roturar, que mi familia paterna fue convirtiendo en olivares a lo largo de varias generaciones. Yo mismo me enorgullezco de haber participado junto con mi padre en esa epopeya familiar, en esa conversión de una sierra pedregosa, pobre y arisca en productivos y ordenados olivares, plantando, mano a mano con mi padre, 300 olivos, quizás los últimos 300 que se han plantado ya en la familia. Yo por lo menos no pienso plantar más. A los catorce años se acabó mi rural y bucólica epopeya. Yo también estaba allí de paso. De paso hacia ningún sitio.

     
  • VIVA el 1494326968 Permalink |  

    YO ME BAUTIZO 

    Un día, no recuerdo cuál, decidí bautizarme yo mismo. Estaba hastiado de que cualesquiera impresentables, empezando por mi padre, pudieran llamarme como les diese la gana a ellos. No señor. No quiero llamarme como los demás elijan, en muchos casos, y gracias al desgraciado nombre de bautismo que eligió mi padre, para burlarse de él, para deformarlo y ridiculizarlo. No señor, me niego a llevar esa cruz. Yo soy libre, puedo elegir, puedo bautizarme como a mi me de la gana. Desde entonces tengo el nombre de bautismo que yo me he dado. Y además todos los nombres que me apetezcan, cada día uno, si quiero. A la mierda, podéis llamarme como os de la gana, pero nunca sabréis el nombre con el que yo contestaré hoy. Es mi impostura frente al mundo, frente a todos vosotros.

     
  • VIVA el 1481365199 Permalink |  

    PANDEMONIA 

    Coge a un hombre del badajo y de la corbata y lo tendrás en tus manos.

     
  • VIVA el 1472735657 Permalink |  

    Busco un hombre lefante Es para una en… 

    Busco un hombre lefante. Es para una en fanta.

     
  • VIVA el 1472043113 Permalink |  

    VIVA 

    Somos los otros,
    los mapas y los sueños,
    el mismo espejo.

    A la memoria de Borges.

     
  • VIVA el 1462972626 Permalink |  

    VIVA 

    No es fácil fabricar dioses que no nos esclavicen. Qué tus dioses sean pequeños, muchos y mortales…

     
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