Alguien ha confundido la historia sagrada: el purgatorio está en Móstoles.

C-Gatos?

Los gatos que no cazan pájaros o ratones atrapan los reflejos dorados y las inalcanzables lunas del tejado.

Tenía en la cabeza un pensamiento indeciso. Daba vueltas y vueltas y vueltas hasta que se enredó y se convirtió en ovillo. Se lo he dado a mi gato.

PANDEMONIA

“PLATO A LA CARTA”, reza el cartel. No. Ahora toca el no. Abajo el murmullo no cesa. Están esos pijos con sus pulseras, sus relojes, sus bolsos de diseño, y su conversación banal. Risas. En la tele esos superhéroes que tanto parece necesitar esta puta sociedad en crisis. El humo sube hasta la ventana disipado en el murmullo incomprensible y se mezcla con el mío. Mujeres rubias, flacas, liberadas, sin oficio ni armadura ríen como caracoles asmáticos mientras las otras putas de la calle las miran como vacas que ven pasar el tren. Ese maldito olor a puro sube hasta mi escritorio. Me duele la espalda, el culo, las témporas, la rodilla que me golpeé esta tarde en el trabajo. Todo el mundo tiene algo malo, dice, tras una carcajada, ese tipo imbécil de abajo. La vecina de enfrente tiene su enorme Mac encendido. ¿Dónde está? ¿Qué piensa? ¿Qué hace? El gato se asoma al balconcito. Mira la gente del bareto-teatro. ¿Cuándo se van?, parece decir. Me siento anestesiada por el murmullo y enciendo otro cigarrillo. ¿Realmente he vuelto a fumar? Jodida mierda. Bendito humo. Humo. Humo. Humo. Mojitos. Cócteles. Sangría. Tinto verano. Vinos y copas. Plato a la carta. Al parecer, ahora el tiempo se mide de viernes a viernes. El resto del tiempo no somos humanos, no vivimos, estamos condenados en un trabajo que no nos gusta, haciendo cosas que nos desagradan para corporaciones anónimas y limitadas. ¿Cómo esperamos crear un mundo mejor así? Tampoco parece importarnos. La vecina de enfrente no tiene cara, yo creo que es una persiana. Sus ojos horizontales miran por las rendijas que dejan las lamas de madera. También respira por ellas, y escucha y huele el pescado. Cada una de esas lamas funciona como un sentido diferente. Sentidos que ni nos imaginamos y que captan las imperceptibles sensaciones ultramundanas que le llegan por todas partes. Sensor de terremotos. Detector de gases etéreos, ondas gamma y temblor de mariposas remotas. Visualizador de ectoplasmas evacuatorios. Localizador de angustias referenciales. Señalador de estanqueoladas irresolubles. Descubridor de parasimpatías. Sonda sinuosenoidal obstruida y catalítica. Visor de cuerdas y partículas elementales. Telecopiador de místicas insufribles. Medidor de superlatividad asidua discontinua y forética… Eso, hasta donde yo sé.

EMAN

Receta de cocina:

Salbutamol
Almagato
Omeprazol
Codeína
Ibuprofeno
Loratadina
Paracetamol

Pasar por la túrmix y desleer en un vaso de agua. Servir frío.

No recomendado para menores de 45 años.

wauu

Temblor de mariposas,
desde que partiste
hay un gato encerrado
en el infierno incomprensible
de una noche de brumas.

EXT. RUE PAULIN. DÍA

En la rue de Paulin, barón de heráldicos símbolos,
me acompañan, extrañados, mi blog, mi gato y mi mac.
—¡Don Rodrigo ya está tieso! —grita el niño que me ve.
—Ya su amada le dejó. —dicen Romeo y Julieta.
Y en medio de la Gran Vía, yo me abro la bragueta.

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Busco garaje para trovadores, a ser posible sin “gato”.

Muros

El muro del atardecer no se lo salta ni un gato perseguido por tres canes.

Napoleón

El gato atrapó el alma de Napoleón y ahora posa para el retrato de un loco.

Tumbacuartillos y Calamocanos 1

[Nota: léase con acento italiano]
A doscientos metros de la cotelpiteca vi un conejo amarillo dispuesto a saltar por encima de los castañeros. A poco se estrella con Abradobro el Pócimas que, agarrándolo por los pelos, no pudo mantener el equilibrio y fue a dar con los huesos sobre el asador de castañas. A punto estuvo de asarse junto con el conejo, sin embargo, fue recogido por los castañeros como si de un pelele se tratase. Parecían en esta situación una representación de títeres con efectos especiales de humo y hollín, polvo y cacerolas. Tras el intento vino una pelea con Urcos que fracasó estrepitosamente. Abradobro cobró fuerzas. Era asombroso como Lombroso gateando en su cerebro de mosquito se lo midió como a un criminal. Si no llega a ser por el felino de Manuel el Gato, que también intervino para amargura de su querida esposa gata. La gata consorte estaba ciega esa noche y no pudo levantar su barriga de la mesa cuando se le estrelló una lata de dos kilos de tomate pelado de Saeprasa encima de la cocorota. Para colmo de las desdichas el tabernero Conderoti, que estaba auscultando un tonel de vino recién traído de Calabria, a punto estuvo de tragárselo de un solo sorbo él solito al tratar de evitar la caída de la lata sobre su hombro. El tabernero Conde dijo amargamente, con la teatralidad que caracteriza a los calabreses:

—!Mamma mía, qu’estropichio!

Y de repente todo el mundo quedó completamente quieto y en silencio, contemplando al tabernero con la sogalina en la mano y el auscultador en la oreja, como si hubiese pronunciado la palabras mágicas que detienen una caja de música completamente loca.
El puerto a estas alturas más parecía un volcán que un geiser y sólo cuando sonó la sirena de “Il Vicoratto” empezó de nuevo el rítmico bullicio habitual de sus habitantes.

Unas perlas de Groucho Marx

“El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.”
“Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntarselo. Y si responde “sí”, entonces sabes que está corrupto.”
“¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?”
“¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?”
“La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.”
“Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama.”
“He pasado una noche estupenda… pero no ha sido ésta.”
“Citadme diciendo que me han citado mal.”
“Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.”
“Yo encuentro la televisión bastante educativa. Cuando alguien la enciende en casa, me marcho a otra habitación y leo un buen libro.”
“Parad el mundo que me bajo.”
“Conozco a centenares de maridos que volverían felices al hogar si no hubiera una esposa que les esperara. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio.”
“No estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso me he ganado la vida muy bien durante una serie de años haciéndome pasar por uno de ellos.”
“No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio.”
“Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.”
“En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa.”
“Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína.”
“Todo lo que soy se lo debo a mi bisabuelo, el viejo Cyrus Tecumseh Flywheel. Si aún viviera, el mundo entero hablaría de él… ¿Que por qué? Por que si estuviera vivo tendría 140 años.”
“Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la posibilidad de beber algo a media noche sin peligro de pisar al gato.”
“He disfrutado mucho con esta obra de teatro… especialmente en el descanso.”
“Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.”
“Inteligencia militar son dos términos contradictorios.”
“El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio… si puedes simular eso, lo has conseguido.”
“¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?”
“En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.”
“Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi representante.”
“¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero!… ¡Pero cuestan tanto!”
“Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.”
“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.”
“Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente.”
“¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande.”
“Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.”
“Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre. Y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer.”
“No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.”
“Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de miseria.”
“Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote. Besos, Groucho.” (Felicitación de Groucho a un amigo).
“Bob, ya sabes que yo en ti sólo tengo confianza… y muy poca.” (Frase de Groucho a Robert Dwan, director de su programa de TV “You Bet Your Life”).
“Fui casado por un juez. Pero mejor debería haber pedido un jurado.”

ALFONSO TIPODURO

¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado? Me despierto. No hay nada que más me fastidie que perderme los finales. Sólo recuerdo el tremendo golpe sobre mi cabeza. El dolor que aún tengo es mucho peor que el de mis peores resacas. El lugar donde me han encerrado peor que el de mis peores pesadillas. Todo está oscuro. No consigo ver nada. Me han encerrado en un sitio húmedo. Nauseabundo. Uno de esos pozos ciegos que alguna vez tuve que limpiar cuando era pocero. Aún sigue siendo una de mis pesadillas más angustiosas y recurrentes. Estoy empapado. No precisamente de güisqui. Es un milagro que no esté ahogado en la mierda y el orín. Es un milagro que no me hayan devorado las ratas. Es un milagro que aún tenga la cabeza en su sitio. Esto si que es estar de mierda hasta el cuello -pienso ahora que ya no siento la presión de la inmundicia. Ahora que puedo ser el autor de mi personaje. El imbécil que escribe sobre el estúpido que vive. Qué sufre. Qué sufre mucho. Que ya no puede sufrir más en este momento. Y que ahora goza recreando como un imbécil lo que un estúpido sufre realmente. Y llego y me encuentro al personaje haciendo la vida por su cuenta. Ha querido largarse al Tíbet sin mi consentimiento. Ha escapado a mi control. La vida real siempre escapa a mi control lo mismo que la vida ficticia siempre escapa al autor de mi personaje. Pero el autor sí puede sacar a su personaje del pozo de la mierda. Puede hacer lo que quiera con él. Es el personaje el que no puede salir. El que está hasta el cuello. El que tiene que librarse él solito de la mierda en que ha caído. Si puede. Si le quedan fuerzas. Si deja de ser oscuro a los que le ignoran. Si le descubren. Si encumbran al autor de sus excrementos. Si alcanza el Tíbet de su miedo. El Everest de su angustia. Conquista que sólo puede realizarse desde el pozo ciego de sus propios excrementos. Por querer salir del pozo ciego a toda costa. A cualquier precio. El de caer repetidamente al fondo. El de tocar fondo hasta con la boca. El de aferrarse a la vida como los gatos. Aferrarse antes de morir ahogado por sus propias almorranas. A cualquier precio. Al precio de dejarse las uñas. La piel. La sangre. El sudor y, sobre todo, su propia mierda que acaba desbordando el pozo y saliendo.

Comparados con aquellos, mis vicios eran un juego de niños. Habían desarrollado un talento inimitable para…

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