Muchas de nuestras miserias no son necesariamente malas…

Muchas de nuestras miserias no son necesariamente malas, simplemente nos llevan a desprendernos de la visión ideal que tenemos de nosotros mismos. No hay nada de malo en ello, en realidad son una bendición… pues nos acercan poco a poco a una verdadera y necesaria humildad.

Morada final como un llamado de arena a…

Morada final como un llamado de arena a las puertas de mi noche te apareces en el nudo tenso de mi memoria con tu ajado atuendo de niña herida para cavar mi tumba final debajo de tu corazón