EXT. PARQUE DEL RETIRO. DÍA

Flota un cisne negro buscando en el estanque un pedazo de algo que llevarse al rojo pico. Nadan los ánades en el agua de verdín mientras en la orilla alimentan y espulgan a sus crías. Pelean las palomas con los cuervos. Ladran los perros. Un paseante solitario está ajeno a todo bajo la lluvia. Camino solitario entre estanques cenagosos, cuevas de helechos retorcidos, palacios de cristal heridos y vuelvo a mirar la estatua de un ángel caído.

A MI HERMANO ANICETO

La luz terca y cansina de las siestas de La Mancha. Todo está sumergido en el formol del pasado, viejas que debieron morir hace mucho tiempo, cosen y rumian sus rezos a las puertas de las casas. La luz familiar de estas calles es la que se prende a los ojos y a la sangre, al polvo dinástico de las cosas. La luz amniótica que pasa como un río silencioso, hermanando orillas, lamiendo la piedra de las tapias, las ventanas enclavadas. La luz detenida de las cinco de la tarde, detenida en los relojes, en los olivos, en esos cerros comidos de intemperie, en el luto totémico y lustral de los arcángeles, en el bronce tullido de las torres pregoneras. Y cómo no pensar en la muerte bajo este sol tan familiar, tan aburrido, tan obstinadamente infancia. Esta luz ni tan siquiera encuentra una puerta abierta, una sombra en la que refugiarse, una casa en la que arder reconocida. Bajo este sol, vienes a enterrar al padre del amigo.

PARA ARIANE

Vía Láctea
obstinado relámpago en la noche
terrible soldadura de universo
fulgor fosilizado.

Vía Láctea
hormiguero de hidrógeno remoto
ingrávida culebra de luciérnagas
antigua cicatriz.

Vía Láctea
espinazo de cúmulos e incienso
procesión de temblores diminutos
arañazo de leche

Vía Láctea
empedrado de plata sideral
Nilo copiado arriba muy arriba
pajarera de arcángeles.

PANDEMONIA

En invierno los ángeles se depilan las alas.

EXT. MAR. DÍA

El mar, con su rictus de olas azules, es el ángel caído del cielo. Espumarajos de un Poseidón del demonio. Vade retro.

Alas decapitadas,
Vuelos en el silencio
Y viento
Desangrado.

Llueve silencio,
intocable silencio…
frente a frente
la campana sonora
y un ángel anecoico.

3/4 Zuperman

Zuperman:
-Lleva horas durmiendo en su cunita como un ángel.
-Ya puede, después de levantar a pulso mi camioneta…
-¿Qué crees que significa esta “Z” del paño rojo con el que venía arropadito?
-Ay, mujer… no es una “Z” es una “S”.
-Seguro que es la inicial de su nombre… ¿cuál será?
-Saturnino, seguro.
-Pues a mi me gusta más Zacarías, como mi padre.
-Es que Zacarías no pega con nuestro apellido.
-¿Y Saturnino sí?
-Vaaale, pues Zacarías Kent para servirle a Dios y a la patria.

Pasa un ángel anecoico y rompe la barrera del silencio.

Ni los ángeles del cielo ni los demonios de los abismos de la mar podrán separar jamás mi alma del alma de la bella Annabel Lee.

Por qué preocupan más las espaldas que las alas de los ángeles? Porque las alas si puedene volar?

“Los parientes tocan en el sorteo de los espermas,
los amigos se eligen en un salón con espejos”.
miguel ángel casas benítez

Autobiografía ajena

Yo soy un loco, uno que vive en el parque, con mirada extraviada, tocado por la divinidad, perseguido por los demonios, acunado por los arcángeles negros. De mi huyen los viejos y me persiguen los niños. Yo soy un loco de remate.

Steiner, Rudolf

El ángel de la destrucción se cierne sobre nuestras cabezas. Saca el monstruo que llevas dentro.

Thot

Un ángel anecoico
en el silente abril
con mi cayado
está callado
bajo la suave nieve
nocturna y fría.

Tronío angelical

Los truenos son los estrafalarios pedos que los ángeles tronados expulsan al ser destronados.

A fastidiarse con J

Los ángeles desembarcan en la conciencia encantadora con sus mordeduras descriptivas.

Escuchad, muertos antiguos

Escuchad, muertos antiguos:
mientras prodigan romances ingeniosos,
reanudemos nuestro espiritual y desinteresado viaje
de olvidados náufragos que, como sucios ángeles,
sollozan en el oscuro y transitado pasillo
de la brutal y predadora prisión de nuestros huesos…

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