Si franz kafka fuera presidente

si franz kafka fuera presidente ¿sería “la metamorfosis” el código penal checo? ¿Lola tendría multitud de amantes entomólogos? ¿Samsa es un buen nombre para un insecticida agropecuario? Responde primero a la segunda pregunta.

20 comentarios sobre “Si franz kafka fuera presidente

  1. Para comprender como funciona un organismo vivo hay que disectarlo. Disectar conlleva hacer incisiones que a su vez dejan cicatrices. Luego si. O quizás bastaría uno con dedos ágiles y enorme capacidad de concentración: habría que probar.

    La primera: El código penal de cualquier lugar del mundo es ya la metamorfosis.

    La tercera: Es de muy mal corazón ir por ahí matando bichos inocentes, por más que sea con venenos literarios. Examine su conciencia.

  2. Entonces Jack the Ripper podría haber sido el mejor conocedor de los organismos prostibularios londinenses, según su teoría.
    .
    Y usted pide la Santa Trinidad: Richard Clayderman, Boby Fischer y Cristóbal Balenciaga. El primero, dedos ágiles. El segundo, hiperconcentrado. El tercero, maestro de costuras (las cicatrices son las costuras de la piel). ¿seguro que quiere probar?

    Suspendí el examen de conciencia…?

  3. Por supuesto. Y es una pena que no tuviese a la mano un blog; yo habría leído con interés sus entradas sobre tripas y morales distraídas.

    Si la Santa Trinidad iza bandera negra y deja que sus dedos marquen el paso, si. Si.

    Ya me dirás, la idea de los animalecos moribundos es tuya.

  4. Ah, y en cuanto a responsabilidades, suma esta a la de las medias lunas. Espero que tengas crédito amplio.

  5. Se me olvidaba: “pasties e hilo dental” pueden parecer palabras inocentes y descoordinadas, pero hay catálogos de lencería prohibida que ni siquiera se atreven a incluirlas,

    ¿mojigateria de editorial gringa o libertinaje realista europeo?

  6. Mire, querida, a mi ya no me dan crédito ni las casas de apuestas on line, por lo tanto mi única responsabilidad es no haber sido el autor de las medias lunas.

    Pasar de un misterio religioso en el principio de los tiempos a un navío hispano del siglo XIX (armado con lombardas, por supuesto) tiene su mérito, no lo discuto, aunque haya necesitado aliados -música-, pero también es cierto que las ventanas son iguales para todos, tanto para los que se asoman para no ver nada, como para los que se tiran por ellas hartos de ver todo, esto último es para rebatir a Cohen -(The windows are small and the walls almost bare).

    Y ya que estamos utilizando armas no pactadas, aquí le cañoneo con ésta:

    sé que no te hacen falta subtitulos ¿o sí?

  7. Una mujer ha de jugar limpio pero con todas las cartas, y ¿qué mejor comodín podría yo utilizar que un judío devorador de Janises hoteleras que lo mismo se pone una máscara que unos guantes de boxeo? Ninguno.

    Pregunta: Si una ventana es para tirarse por ella y un hoyo es para cavar, ¿entonces el mar…?

    Me alegro del poco crédito que tienes; eso confirma que no eres aquello que más temía Florentino Ariza que se dijera de él. Y las medias lunas han de ser renovadas -los tiempos que corren son así de alocados y además las banderas moras- antes de que desaparezcan. ¿Recomiendas aún la versión dentada?

    “Ella ya está caliente/ con crema y azúcar/ y la banda es terrible/ y también las canciones…”
    Eso para los mojigatos. Y conste que me ha despertado la curiosidad lo de la lencería prohibida, creo que investigaré un poquito.

    Tu canción, como las lombardas; creo incluso que he heredado un par de orgasmos ayudados por Fabio y su anochecido pelo. Pero tengo fe en que no estemos jugando a ver quien apuchunga mejor un corazón a cancionazos, porque en ese caso me temo que he ganado.

  8. Pido el plazo acostumbrado para pensarme lo de la posición para negociar. A mí usted no me saca ventaja con un recurso tan viejo.

  9. Respuesta: El mar -aparte de ser el vertedero público e incontrolado de la humanidad- es el tablero de juego de los dioses del Olympo -sigo con la mitología, vaya- Ulises se lo pateaba enterito en busca de lo que le apeteciera a Zeus o a cualquier otro. Las olas son el eco espumoso de los orgasmos de las sirenas, imagínate lo tremendísimos que pueden llegar a ser. Aunque tú también has contribuido gracias a esos dos orgasmos musicales con don Favio (no sabía que te ponen los gauchos prehistóricos, lo tendré en cuenta)

    No sé porqué se cree usted ganadora en atorar los ritmos cardíacos lanzando un par de músicas, ya sean de judíos o de habaneros,(ambos de cierta edad, curioso) este es un tema que habríamos de negociar largo y tendido -elija la posición que más le plazca-. Pero ahora no voy a bombardearle con joyas musicales que la harían rectificar y pedir perdón por la bravuconada.

    Y ahora una advertencia: mi poco crédito no es porque no cuente con avales para renovarlo, sino porque ya me lo estoy gastando de una tacada en este extraño y eléctrico “cadavre exquis” que mantenemos.

    Y ahora una conclusión dudosa: Si fueras música estarías entre una canción tabernaria irlandesa y una guaracha inbailable (por lo vertiginosos de los pasos)

    Te quedan TAN requetebién esos pantis rayados de colegiala.

  10. No me ponen los gauchos prehistóricos -no este, al menos; observe que especifiqué que los orgasmos eran heredados. Pero igual tendría que probar, a ver si es cierto lo de las olas. Ah, y no la hache de amor pero si la be de bolero. Tomo nota.

    Una sola queja tengo sobre las medias lunas de medias rachadas -gauchas también, como las de los flamencos- y es la soledad que las aqueja. Miento, tengo dos. Están solas y además les faltan nubarrones. ¿Por qué?

    ¿Whiskey en la jarra y Pello el Afrokán? O más bien esto, que no es griego pero que también es algo demasiado olvidado.

  11. el que le gana tiempo a las noches dice:

    Por el plazo no se preocupe, puede dilatarlo cuanto quiera (lo hará igualmente) Lo admito: el recurso es viejo e inefectivo. La he valorado menos de lo que debía, la próxima ver afinaré un poco más.

    Pero vuelvo a adquirir una pequeña ventaja: conozco un poco más su nivel.

  12. el que le gana tiempo a las noches dice:

    Un favor: defíname “heredar orgasmos”.

    Tenía yo entendido que se heredaban cosas tangibles: una finca estéril en los campos de Castilla, un viejo vapor varado en un meandro del Mississippi.

    También pudiera heredarse alguna cosa no tangible, no se lo negaré: una calvicie prematura, un mal genio al despertar, tener “en la cara dos soles/ que sin palabras hablan/ que sin palabras hablan”

    Por consiguiente si fuera posible tal herencia ¿quién gestiona el testamento? ¿existen procuradores titulados para tal menester? ¿qué tipo de carga impositiva tienen los orgasmos individuales? ¿y los compartidos? Por no hablar de algún legado multiorgásmico cedido post morten a un colegio de monjitas. ¡menudo problemón!

    En cuanto a su primera queja decir que el encuadre no desvela la compañía de más señales dentales aunque sí hubo -dos más, para ser exacto, uno en Pili y otro en Mili-. Y la segunda reclamación tiene toda razón de ser, pero ¿qué quieres que te diga?. Nunca llueve a gusto de tod@s.

    Música: estás perdiendo puntos. Aunque el autor sea el amante eterno de Yolanda, esta versión de “ámame” casi provoca hiperglucemia en mi pc, fue pinchar la imagen y comenzar a derramar azúcar el vértice de la pantalla. Demasiado dulce.
    El ritmo de garaje es más apropiado.

  13. Una cosita: yo sabía que usted era un entusiasta de las colas de sirena, pero no imaginaba que también fueran de su gusto las de mono. Me declaro sorprendida -alguna vez tendría que tocarme, ¿no?

  14. Es una verdadera desgracia que hoy sea domingo y que ni ladeando la cabeza aviste yo una tienda de chinos donde comprar una ristra de cascabeles, porque la ocasión lo merece: no sé que tiempo hacía desde la última vez que alguien categorizó de “dulce” algo relacionado conmigo -sobre todo a larga distancia-. Pienso celebrarlo y le recomiendo que esté atento, le llegarán los ecos de la parranda si aguza el oído.

    Los orgasmos son tan heredables como las macetas polvorientas que piden agua a ladridos en el alféizar de las ventanas, como las dentaduras postizas en su vasito inmisericorde, como los quejidos de tantas noches que no se van aún rezando La Magnífica. Son tangibles, se lo aseguro, pero sobre todo audibles, visibles incluso, al menos en las noches del Caribe, porque allí la gente se va sin firmar documento alguno, sin pensarlo dos veces, con esa indolencia espesa y olorosa a guarapo que llevan en la sangre, heredada también.

    Es todo un alivio saber que las medias lunas no estuvieron solas después de todo, pero tiene usted razón, ando exigiendo demasiado y pensando en mi misma como si fuera el mundo. Perdóneme, a veces se le ve la cola al pequeño dictador que llevo dentro.

    Su ritmo de garaje es francamente tentador, pero lluevo/e y además hay un gato que ya no me ama, así que me voy con este, más de acuerdo a mis niveles. Y en cuanto a las negociaciones, podemos comenzar cuando le parezca bien, yo ya he decidido.

  15. La que pierde estilográficas en su melena dice:

    Usted es un extremista de los sabores. Me pregunto si es así para todo o si se trata sólo de un trauma sensorial-culinario.

    ¿Fuegos artificiales? ¿Con paredes finas como cáscaras de cebolla y vecinos de lengua viva y orejas estereofónicas? Evidentemente usted ha leído crónicas amables e ingenuas sobre esas noches caribeñas. Allí los orgasmos reptan, querido, se esconden en el óxido de los guardafangos, entre las capas de pintura de las ventanas, en los helechos de los balcones, en las grietas de los muros. Hablo de orgasmos-araña, pero al revés: son enormes pero proyectan una sombra pequeñita en la pared.

    Le pondría de buena gana el cascabel al búho, pero sigue siendo domingo sin chinos. Recuérdemelo mañana, por favor. Y recuérdeme también anotar lo de la achicoria, pienso esgrimirlo la próxima vez que me llamen y pidan buscar a un adulto para venderle el mundo.

    No pensaba agradecerle ni parpadear dos veces con ojos marrón; he decidido -ah, y era si- que hoy es un buen día para dar por hecho que me merezco algunas cosas. La lluvia, supongo.

  16. La que pierde estilográficas en su melena dice:

    Considero prudente avisarle que acabo de robarme su idea de patentar el ronroneo de los gatos y que me doy ya a la tarea de falsificarlos frente al espejo. Lo siento, ya le he dicho que hoy ando un poco suelta de mandrina.

  17. Son ustedes unos pesados.

  18. el que le gana tiempo a las noches dice:

    Si no es dulce deberá ser amarga. Pensamiento lógico después de lo leído. Seguramente tan amarga como los almendros que plantó quien usted sabe en el pueblo que nunca nadie visitará, ni siquiera su arquitecto creador.

    Pero lo sigo viendo todo demodé y estereotipado. Orgasmos audibles: pero no son gritos de placer sino de quejar, los zancudos son los reyes de las noches caribeñas y se alimentan de los incautos que se refocilan en cualquier portal, Y dice que también visibles; está muy visto eso de lanzar fuegos artificiales para las celebraciones, tampoco será para tanto, digo yo. Ahora me dirá que sí, que allí son todos tan especiales que tienen patentado hasta el ronroneo de los gatos.

    Por cierto, por muchos cascabeles que compre ya no tiene usted gato a quien ponérselo, porque ese gato ya no la ama. (esto intenta ser un golpe bajo). Debería retomar la idea de adoptar un búho, aunque él tampoco la amará, delo por seguro, pero le acompañará en sus tristes noches de recuerdos.

    Y para concluir, el californiano no está mirando como se aleja su culo misterioso, él prefiere algo más exclusivo, alguien con voz y risa de champagne, alguien que le marque a fuego lento, no prefiere alguien con voz de achicoria, y risa de malta.-continúo con la conclusión de que si no es dulce será amarga, pero quizás me equivoco y es picante como la cayena, si es así rectificaré y me excusaré públicamente-

    Conociendo su predilección vintage seguro que la emociona

    No me lo agradezca, es un símbolo de buena voluntad para que cambie esa decisión negativa que ya tomó.

  19. La que pierde estilográficas en su melena dice:

    Pero además, si hablamos de marcas a fuego lento

  20. el que podría encontrar una Montblanc dice:

    Espronceda ya se nos murió esperando el youtube, pero como hay más de un@ que gusta del fragor de la batalla le comparto una versión más moderna de aquel zafarrancho:

    Cuídese bien de los espejos, no siempre dan la imagen inversa de lo que mimetizan, yo ya les cogí/agarré miedo cuando me inundaron el salón con un maremoto desesperado e inesperado

    ¿era sí? ¿ERA SÍ? me anticipé, soy un bocazas o un iluso, joder. De todas maneras yo solo pregunté por la posible profesión de los amantes de Lola

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