Océano solitario

Definitivamente no quiero transitar por los caminos que todos recorren. Ni siquiera que vengan a visitarme. No. No es el Paren el mundo que yo me apeo. Es simplemente un intento de nadar libre en el océano y de no matarme por el espacio vital en la pecera. La blogocosa parecía una contracultura, pero no es más que otra cultura que acaba siendo absorbida por la Divina Cultura, la que todos dan por verdadera y única o, como dirían los sociólogos marxistas, la cultura dominante. Sólo importa que te lean, sólo importa la popularidad, el éxito. Si entras en el juego del poder, estás perdido. Por eso, no me importa que no me lean. No quiero ser un líder de opinión. Quiero tener mi propia opinión. Estoy fuera. Quiero estar fuera de esa carrera a ninguna parte. Aunque la soledad abruma y nunca está de más un compañero de viaje en lo profundo del océano.